Confesión poética
Hace tiempo que quiero decir que la poesía es una soga,
un juguete que puedes saltar como un niño,
una herramienta que te ayuda a subir al árbol del jardín trasero que nunca podas, a cortar las ramas rotas, las hojas secas.
También te da una mano para bajar al pozo de la introspección
a sacar espejos que han caído en él, a confesarte.
Pero hay una cosa que nadie se atreve a decir
y es que a veces esa soga también sirve para ahorcarse.
un juguete que puedes saltar como un niño,
una herramienta que te ayuda a subir al árbol del jardín trasero que nunca podas, a cortar las ramas rotas, las hojas secas.
También te da una mano para bajar al pozo de la introspección
a sacar espejos que han caído en él, a confesarte.
Pero hay una cosa que nadie se atreve a decir
y es que a veces esa soga también sirve para ahorcarse.


0 Comments:
Post a Comment
<< Home